La única carta que me escribiste,
te la tuve que pedir
porque supongo que sin amor
no te nace escribir.
La única carta que te pedí,
yo ya sabía para qué la quería,
se estaba descascarando nuestra compañía
porque ya estabas floreciendo en otros jardines,
aún así, me escribiste,
olvidaste que fuimos pasado
y que no podía ser,
por un momento volvimos
y por el otro, ya fue.