Ser jefa

Llevamos casi un año viviendo en pandemia. Las mascarillas forman parte de nuestro paisaje urbano, familiar y laboral. Hacer una videoconferencia ya no es novedad, es otra rutina más del nuevo día a día. Como la del teletrabajo o la de mantenerte a 1,5 metros de distancia de cualquier otro ser humano no conviviente. 11 meses en los que han cambiado prioridades, proyectos y modos de vida, dejando al descubierto carencias –muchas e importantes–, aunque también oportunidades.

Para aprovecharlas, han sido determinantes dos factores: uno técnico y procedimental y otro humano, más importante si cabe. Así lo pone de relevancia una de las conclusiones principales del estudio ‘Liderazgo femenino y Covid-19: perspectivas postpandemia’que hemos realizado en ‘Yo, jefa’ para analizar cómo está afectando la crisis del coronavirus a las directivas, CEO, gerentes y emprendedoras de nuestro país.

Según este informe, la mitad de las jefas españolas ha tenido que diversificar o reinventar su modelo negocio en escasos meses para encontrar nuevas oportunidades. Para ello, han tenido que subirse rápidamente al carro de la digitalización y aprovechar al máximo las ventajas de las nuevas tecnologías para expandir o reorientar sus negocios y sacar adelante sus empresas en el contexto más global y virtual vivido hasta la fecha. Esto explica que para casi 6 de cada 10 jefas lo más positivo de esta crisis haya sido el avance en la digitalización y que, en consecuencia, más de un tercio reclame y exija a las administraciones públicas ayudas para la para formación en nuevas tecnologías y la transformación digital de sus negocios.

El coronavirus también ha supuesto un cambio procedimental e incluso cultural en las empresas, instaurándose el teletrabajo como la única opción posible de seguir adelante con la actividad en una gran mayoría de casos. Para el 88% de jefas, este cambio ha sido positivo por la flexibilidad que ha aportado ante una situación crítica. Sin embargo, hay un 11% que no ve nada positivo en esta situación pandémica global sobrevenida cual tormenta inesperada.

De hecho, no deja de ser significativo que un 39% de las encuestadas opine que el coronavirus empeorará el acceso de las mujeres a los cargos directivos y un 51% afirme que no especialmente, es decir, que con virus o sin él, el liderazgo femenino aún tiene mucho camino por delante como demuestra que la CNMV haya tenido que dar dos años más de prórroga a las empresas cotizadas para que sus Consejos de Administración cuenten con al menos un 40% de consejeras.

Pese a todo ello, me quedo con el factor humano que hace que estas piedras en el camino se conviertan en chinas cada vez más pequeñas. Los expertos lo llaman resiliencia, que es esa capacidad que tenemos las personas para superar adversidades y crecer a partir de los retos que la vida nos pone por delante. En este caso, creo que las jefas de nuestro país están dando buena muestra de lo que es ser resiliente. O como un junco, que diría la canción insignia del confinamiento.

Llámenlo como quieran, pero sepan que es el camino.

Publicado por Yvy Cruz

Soy yo una persona única e intransferible. Llena de sentimientos con ganas de compartir intimidad mucho cariño y amor.

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