Aburrimiento

EN BUSCA DE UNO MISMO

Cómo superar el aburrimiento y usarlo para encontrar el sentido a tu vida

¿Has empezado el año y aún no sabes a qué lo quieres dedicar ni de dónde sacar el ánimo? Hoy hablamos sobre el tedio o el hastío, dos grandes afecciones del mundo contemporáneo

Desde que comenzó la pandemia, muchas personas se han visto en la tesitura de tener que llenar su tiempo con lo que sea. Cuando antes la rutina apenas dejaba espacio para el tiempo libre, nos tuvimos que quedar en casa y pasar más horas con la familia, nuestros convivientes o en soledad con nosotros mismos. ¿Hemos aprendido algo de esta experiencia? Ahora, recién entrado el 2021 y con la crisis sanitaria todavía pendiente de resolver, tal vez hayamos desarrollado ciertas habilidades con las que antes no contábamos. Evidentemente, a nadie le gustaría tener que volver a vivir otro confinamiento tan severo como el de marzo de 2020, pero en caso de que así fuera, la perspectiva no sería tan dramática como la de hace un año. Como decía un filósofo, «lo que no te mata, te hace más fuerte».

Muchos sociólogos y expertos insistieron en la impotancia de aburrirse durante el parón general. Una realidad tan paradójica como real: no hacer nada también necesita práctica y ensayo, mentalidad y disposición, voluntad y aplomo. A la mayoría le gustaría pensar que es un experto en el noble arte de hacer el vago o frente al hecho de no saber qué hacer con su tiempo libre. Al fin y al cabo, la industria del entretenimiento ha evolucionado muchísimo con el paso de los años y siempre hay una serie nueva que ver o un videojuego de última generación al que jugar. Pero en caso de no disponer de todas estas herramientas para pasar el tiempo, ¿qué haríamos durante tantas horas y horas mirando a la pared?

«La apatía es la ausencia de cualquier deseo; el aburrimiento implica un deseo desesperado de hacer algo, pero nada parece encajar»

«Aburrirse es besar a la muerte», decía el escritor Ramón Gómez de la Serna en una de sus greguerías. Y llegados a este punto habría que distinguir, en primer lugar, los tipos de aburrimiento que hay para entrar a hablar de cada uno de ellos, pues no todos son iguales ni tan terribles. Existen palabras que en muchas ocasiones se utilizan como sinónimos de estar aburrido: tedio, apatía, hastío… Ambas nos remiten a grandes temas de la literatura contemporánea, pues uno de los primeros hombres de letras en dar la importancia que se merece a este sentimiento generalizado entre los ciudadanos del mundo moderno fue el francés Charles Buadelaire en su obra fundacional ‘Las flores del mal’. Pero hay pequeñas diferencias de significado entre ellas.

Un anhelo vacío

«La apatía es la ausencia de cualquier deseo; el aburrimiento, por el contrario, implica un deseo desesperado de hacer algo, pero nada parece encajar», afirman James Danckert y John Eastwood, dos profesores estadounidenses especializados en el ámbito de la psicología, en un reciente artículo publicado en la revista ‘Aeon‘. «También es incorrecto pensar que el aburrimiento es una forma de frustración, puesto que esta surge cuando se ve frustrada la búsqueda de objetivos. El aburrimiento, en primer lugar, es el anhelo de tener una meta a la que llegar. Cuando estás aburrido, sea lo que sea que estés haciendo no te satisface, pero en el fondo de ti tan solo deseas estar comprometido con algo o buscar urgentemente una actividad que satisfaga tu profunda inquietud».

¿Qué sucede realmente cuando nos encontramos aburridos? Dankert y Eastwood aseguran que se produce una incomodidad con nosotros mismos que remite a lo que se conoce como una «crisis de agencia». Si además nos afanamos cada vez más en la desgracia de vernos en esta circunstancia vital, estaremos más lejos de salir nuestro estado. Es decir, el aburrimiento tiende a reproducirse a sí mismo. «Te has vuelto pasivo y estás dejando que la vida te suceda: no estás estableciendo metas ni apuntando hacia ellas», explican. «No estás comprometido con nada. Y de hecho, es bueno sentirse incómodo, pues así te darás cuenta de la difícil situación a la que te estás enfrentando».

Por tanto, hay que tener algo en cuenta. No es que tengas que hacer algo diferente para mitigar el tedio, sino experimentar un cambio en la conexión que tienes con el mundo de tu alrededor. Es aquí cuando esa incomodidad puede transformarse en inquietud, dando rienda suelta a tu curiosidad, creatividad y pasión. ¿Qué hacer para conseguir tomar de nuevo las riendas y apuntar hacia algo? ¿Cómo salir del aburrimiento y reconectar con nosotros mismos y el mundo? A continuación, veremos algunos consejos ofrecidos por Dankert y Eastwood.

Lo primero: tranquilízate

La crisis de agencia trae consigo una agitación interior de querer avanzar pero no saber cómo. Por ello, lo primero que deberás hacer para superarla y vencerla es hacer las paces contigo mismo. «Unas cuantas respiraciones profundas podrían ayudarte a sentirte menos amenazado y estancado», aseguran los psicólogos. «También puedes intentar liberar esa incomodidad a través de la actividad física con algo tan simple como salir a caminar». Se trata de un consejo o remedio muy típico para paliar los sentimientos de ansiedad o depresión, que sin duda también vienen ligados al aburrimiento, pues las personas que los padecen suelen ser propensas a sentir el tedio atenazando sus vidas.

Acepta el aburrimiento

«Si te quedas atrapado en sentimientos de desdén y rechazo hacia el tedio solo te hundirás más profundamente en sus arenas movedizas», recuerdan Dankert y Eastwood. «Intenta aceptar el aburrimiento por lo que es. Para ello, pasa más tiempo en la naturaleza o habla con amigos para que ayudarte a recuperar la perspectiva y dejar de lado esa posición hostil contra el mundo.

Reflexiona sobre tus próximos objetivos

Tras conseguir calmarte y aceptar la situación, trata de concentrarte en cuáles serían las posibles recompensas para hacer lo que haces. «Tan solo basta con una pequeña pizca de emoción o entusiasmo para mantener al aburrimiento contra las cuerdas», aseguran los psicólogos. «La agencia consiste en actuar en el mundo en función de tus deseos e intenciones». En este sentido, aprovecha el tedio para pensar y reflexionar sobre ti mismo y la vida que has llevado hasta entonces.

Aunque sientas que no te apetezca, siempre merece la pena echar un vistazo a tu proceso vital hasta el momento presente. Un buen consejo podría ser llevar todos estos pensamientos al papel. Escribe y medita sobre quién eres y qué haces aquí, cuáles son tus puntos fuertes, los mejores momentos que has pasado y también los malos y cómo conseguiste sobreponerte a las dificultades. A fin de cuentas, hay mucho sobre lo que reflexionar. Y una vez lo hayas hecho, ya no tendrás más excusas: llegó la hora de actuar.

Posturas sexuales

Dime qué postura sexual te gusta más y te diré cómo eres: siete ejemplos

En el sexo los gustos y variantes son tan amplios como personas hay en el mundo, pero que a uno le guste que le azoten en la cama, por ejemplo, revela datos de su personalidad. Igual que las aspiraciones sexuales de cada uno. Si te gustaría montártelo en grupo, al aire libre, con tu jefa, con alguien de tu mismo sexo, etc.

Por lo visto, también se pueden definir los rasgos de una personalidad en función de qué postura sexual le atraiga más para repetir en este 2021. Así lo ha revelado un estudio de Ashley Madison, realizado entre 2.400 personas, y Lara Ferreiro, psicóloga experta en sexualidad y terapia de parejas.

Posturas sexuales y personalidad

La encuesta ha determinado qué porcentaje quiere una u otra y la psicóloga ha explicado qué rasgos de la personalidad hay tras cada elección. Te lo contamos todo esto, de qué trata cada postura y te decimos, además, su grado de dificultad, que no estamos ya para muchas lesiones, lector. Vemos las conclusiones y cogemos ideas:

1) La postura de ‘El tablero’

  • Porcentajes: la clara ganadora de la encuesta, pues un 64% de los españoles y un 67% de los hombres encuestados en Europa afirman que es la que más ganas tienen de probar este 2021.
  • Postura: como vemos en la imagen, ella se tumba sobre una superficie plana con su vagina a la altura de la cintura de él, que la penetra de pie.
  • Nivel de dificultad: 1/10. Para todos los públicos.
  • Personalidad: «Se trata de personas carismáticas, extrovertidas, innovadoras y creativas con ganas de nuevas experiencias sexuales», dice Lara Ferreiro.
El Tablero

2) La silla

  • Porcentajes: hay muy pocas diferencias entre hombres y mujeres con esta postura, ellos la eligen en un 66% y ellas en un 56%.
  • Postura: él se sienta en una silla normal y ella se sube a horcajadas a él.
  • Nivel de dificultad: 1/10. 
  • Personalidad: sus aficionados «son personas aduladoras, generosas, curiosas, rebeldes, desafiantes, altruistas y en algunos casos, caprichosas».
La Silla

3) La araña 

  • Porcentajes: hombres y mujeres coinciden, un 46% de hombres y un 45% de mujeres la eligen como postura favorita para probar este 2021.
  • Postura: él se apoya en la cama con los brazos hacia atrás y ella se tumba de cara a él para que la penetre.
  • Nivel de dificultad: 7/10. Para ágiles y entrenados.
  • Personalidad: son personas a las que «les gusta la inversión de roles; ser dominados o dominar dependiendo del momento, ya que esta postura permite que el movimiento del balanceo lo hagan ambos».
La Araña

4) A cuatro patas

  • Porcentajes: un 56%.
  • Postura: todos sabemos cómo es.
  • Nivel de dificultad: 1/10.
  • Personalidad: «Personas controladoras con personalidad de líder son las que más disfrutan con esta posición. No les gusta la incertidumbre y quieren tener el control de las situaciones. Son personas atrevidas, no les gusta el romanticismo y no tienen nada de timidez.  Suelen tener liderazgo en sus grupos sociales».
A Cuatro Patas

5) La mantequera

  • Porcentajes: el porcentaje de hombres que eligen esta postura es casi el doble al de mujeres, un 49% frente a un 25%. Parece que ellos disfrutan mas con ella.
  • Postura: ella se tumba boca arriba y sube las piernas hasta tocar sus pies con sus pechos. Él está de pie y la penetra.
  • Nivel de dificultad: 2/10.
  • Personalidad: las personas que eligen esta postura como su favorita «son aventureras, exploradoras y divertidas. Les gusta sentir la adrenalina en el cuerpo y el riesgo que conlleva esta postura ya que es de las más excitantes que hay dentro del Kamasutra».
La Mantequera

6) El pretzel

  • Porcentajes: un 45%.
  • Postura: ambos cuerpos se entrelazarán dando lugar a la característica forma de un “pretzel”, la famosa galleta.
  • Nivel de dificultad: 5/10.
  • Personalidad: son personas sentimentales, románticas, sensibles al roce de la piel, perceptivas y sensuales, y «quieren sentir el amor de su amante mirándole a los ojos y fusionándose en un tierno abrazo dando lugar a una gran pasión».
El Pretzel

7) La carretilla

  • Porcentajes: un 42% de españoles y un 35% de media a nivel europeo.
  • Postura: él coge a la chica como si fuese una carretilla (ver imagen abajo).
  • Nivel de dificultad: es un pequeño reto olímpico, un 9/10.
  • Personalidad: «Son personas que tienen la llamada ‘personalidad del deportista”’caracterizada por: determinación para ser un triunfador, motivación, fuerza y control mental. Son personas responsables con confianza en si mismos y concentración a la hora de tener relaciones sexuales, sienten cada movimiento en su piel», dice Ferreiro.
La Carretilla

Egocentrismo

Personas egocéntricas: 4 características y cómo tratarlas

Personas egocéntricas: 4 características y cómo tratarlas

¿Conoces a alguien que se siente superior a los demás y es incapaz de tener en cuenta los sentimientos ajenos? Seguramente estés ante una persona egocéntrica. Descubre cómo lidiar con ella.

Chico egocéntrico

El egocentrismo forma parte del normal desarrollo cognitivo de los seres humanos. Cuando somos niños, creemos ser el centro del universo y no concebimos la existencia de otros puntos de vista diferentes al nuestro. Durante la adolescencia, este rasgo se manifiesta haciéndonos sentir únicos, invencibles o incomprendidos. Sin embargo, las personas egocéntricas no han superado adecuadamente estas fases y continúan manteniendo comportamientos y actitudes impropias de un adulto.

Lidiar con una persona egocéntrica en nuestro día a día puede suponer una gran carga. Por eso es importante aprender a reconocerlas y a tratarlas, estableciendo límites saludables en nuestra interacción con ellas.

Características de las personas egocéntricas

Si mantenemos un vínculo (laboral, sentimental o de cualquier índole) con una persona egocéntrica, es probable que nos sintamos incómodos, invisibles e, incluso, ignorados.

No obstante, puede que no seamos capaces de reconocer qué está sucediendo. Las siguientes características te ayudarán a identificar que estás tratando con este tipo de individuos

Sentimiento de grandeza

Las personas egocéntricas tienen una visión distorsionada de sí mismas. Se perciben como seres especialmente valiosos, capaces y habilidosos. Se sienten únicos e importantes, considerándose, y aquí está el verdadero problema, superiores a los demás.

Están convencidos de que poseen un talento difícil de igualar y de que sus logros están muy por encima de los del resto. Por lo mismo, suelen ser muy ambiciosos y proyectar en el futuro expectativas muy elevadas.

Falsa autoestima

A ojos de los demás, estos individuos muestran una confianza arrolladora y una gran autoestima. Dan la impresión de sentirse verdaderamente únicos y dignos de admirar.

La realidad es que estas actitudes son mecanismos de defensa que esconden una personalidad insegura y una autoestima frágil. En el fondo dependen del respeto y del reconocimiento de los demás.

Necesidad de admiración

Esta dependencia de la opinión externa hace que el egocéntrico necesite halagos, elogios y reconocimiento de forma constante. Y, del mismo modo, hace que se muestre especialmente susceptible a las críticas. Son personas incapaces de reconocer sus fallos, que pueden reaccionar de forma desmesurada ante cualquier comentario negativo, pues lo percibirán como un ataque directo.


Falta de empatía

El aspecto de las personas egocéntricas que más afecta a sus relaciones personales es su falta de empatía. Estos individuos no consideran al otro, sus perspectivas o sus sentimientos, su atención se centra únicamente en ellos mismos. Son proclives a utilizar a las personas para su propio beneficio y a no pensar en cómo sus actos pueden afectar al resto.

¿Cómo lidiar con personas egocéntricas?

Nuestras relaciones con los demás pueden afectarnos de manera muy positiva o muy negativa; por ello hemos de ser cuidadosos al seleccionar nuestras compañías. No obstante, si tienes que lidiar inevitablemente con personas egocéntricas, ten en cuenta las siguientes pautas.

  • Cuando tengas que señalar un fallo o un comportamiento equivocado de esa persona, hazlo con tacto y con respeto. Utiliza críticas constructivas y trata de resaltar también algún aspecto positivo del asunto o de su persona.
  • Pon límites y no permitas que el otro te utilice en su beneficio o te manipule para hacer algo que no deseas. Tu principal deber es protegerte y, con estas personas, la asertividad te será más necesaria que nunca.
  • No creas en su discurso. Las personas egocéntricas pueden sonar muy convincentes en su idea de que son magníficas y superiores a nosotros. Si tienes una baja autoestima es probable que termines idealizando al otro y menospreciándote a ti mismo. Trata de mantener una visión objetiva.
Hombre extrañado por el lado oscuro

Cuídate de las personas egocéntricas

Lidiar con personas egocéntricas puede resultar dañino y agotador a nivel emocional. Por ello es importante tener claro que tú mismo eres una prioridad. No permitas que el otro se sobrepase, te menosprecie o se aproveche de ti, mantente firme y aléjate si es necesario.

En ocasiones estas personas son compañeros de trabajo, familiares o incluso parejas y no es sencillo marcarles límites. No obstante, si no lo haces, serán dos personas las que te estarán dañando y una de ellas serás tú. Cuida tu salud mental y emocional aunque esto implique enfadar a otros o terminar el contacto con ellos.

Egocentrismo, el culto al yo

Egocentrismo, el culto al yoSienten que son el centro del mundo o piensan que están por encima de los demás. Buscan la admiración y el aplauso constante. Es el egocentrismo.

Cuestiones

El poder de las preguntas apropiadas en el ambiente correcto

El poder de las preguntas apropiadas y poderosas son aquellas que actúan como grandes reflectores “que iluminan esos lugares oscuros” donde las personas no pueden ver

Esos espacios de poca claridad, generalmente relacionados, con los obstáculo que nos les permiten avanzar, ¿qué camino seguir?, ¿qué decisiones tomar?

El liderazgo se puede volver un camino solitario y tan llenos de reuniones, mails, presentaciones de resultados, que deja pocos espacios para la reflexión, sobre todo sino se crea una rutina, aunque sea forzada, de a los menos 15 minutos diarios para lograrlo.

Para avanzar, definitivamente hay que detenerse a pensar, es lo poderoso que resulta hacer las preguntas adecuadas. Aquellas que ayudan a las personas a buscar las respuestas en su interior, reflexionando y haciendo conciencia de las sitaciones.

Las preguntas poderosas son aquellas orientadas al futuro, conducen a la acción, están encauzadas hacia la meta y no el problema que se quiere resolver, contienen presuposiciones positivas y útiles sobre la persona y la situación.

¿Preguntas abiertas o cerradas?

Las preguntas cerradas, las que llevan a un sí o un no como respuesta, no generan enriquecimiento. Deben ser abiertas, para explorar más detalles y posibilidades.

Se recomienda iniciar con las palabras “qué, cuándo, cuánto, cuántos”. Recuerda no usar la pregunta “por qué”, ya que puede ser percibido como una crítica.

Si la persona con la cuál estás establando esta conversación, se siente juzgad@, produce de manera interna un estado de alerta y defensa. Cuando se activa el sistema de estrés, las personas se vuelven menos creativas, no reflexionarán de manera profunda en busqueda de las mejores respuestas.

 Si es necesario indagar en la razón de algo, se sugiere hacer preguntas como: ¿cuáles fueron las razones para? ¿y si reemplazaras por? ¿con cuáles pasos seguirías?

Al preguntar, inicia con preguntas amplias, para luego ir concentrándose en detalles, de esa manera se genera mayor interés por el interlocutor. Es un momento que requiere atención.

Acá te dejo algunos ejemplos de preguntas poderosas, te invito a tomar un lápiz e iniciar respondiendo las que te hacen sentido. Así además te servirá como práctica para cuando la uses con algún colaborador.

Es muy útil escribirlas, se produce mayor estimulación de tu cerebro, incluso te recomiendo volver a verlas por un par de días, e ir completandolas, ya que es increíble como van iluminando lentamente esas áreas que no podemos ver. También es posible que las puedas conversar con alquien más.

  • ¿Qué quiero lograr?
  • ¿Qué me aportará esta meta?
  • ¿Qué no estoy dispuesto a cambiar?
  • ¿Cómo aparezco antes los demás?
  • ¿Por qué estoy haciendo esto?
  • ¿Cuánto he avanzado?
  • ¿Qué haré diferente la próxima vez?
  • ¿Dónde estoy siendo incongruente?
  • ¿Qué estoy haciendo en este momento?
  • ¿A qué estoy atado ahora?
  • ¿A qué me estoy resistiendo?
  • ¿Qué requiere mi atención ahora?
  • ¿Qué me proporciona más diversión?
  • ¿Qué puedo hacer para incrementar mi vitalidad y salud?
  • ¿Qué cosa nueva puedo permitirme hacer hoy?
  • ¿Cuáles son mis expectativas aquí?
  • ¿Qué tiene que suceder para que me sienta exitoso/a?
  • ¿Estoy siguiendo mi propio camino, o el de alguien más?
  • ¿Qué costo estoy pagando?
  • ¿Estoy siendo realista?
  • ¿En que ámbito de mi vida quiero avanzar más?
  • ¿Qué ámbitos me están deteniendo?
  • ¿Qué es lo peor que podría suceder si hicieras ésto?
  • ¿A qué estas dispuesto a renunciar para lograrlo?
  • ¿A que te has comprometido?
  • ¿Qué otras opciones tienes?
  • ¿Qué puedes hacer que realmente marcará una diferencia?

En la medida que responder a las preguntas, estimule a las personas a realizar acciones, iniciará un proceso de transformación.

Cuando las acciones son analizadas por las personas, evaluadas, permite un aprendizaje, ¿Qué hice bien? ¿En qué me estanque? ¿Qué puede mejorar la próxima vez? ¿Cómo sabré si voy por buen camino?

La importancia de guardar con máximo cumplimiento los espacios diarios para la reflexión, permite salir del modo automático, las personas ya no son efecto de las circunstancias, sino son capaces de ir mirando la ruta de avances, para tomar las mejores decisiones que les permitan llegar al lugar donde quieren llegar, a concretar los objetivos.

No tener espacios personales para la reflexión, ni con tu equipo, es como colocar waze o el gps en tu auto y no hacer caso a sus instrucciones. Puede que llegues igual, pero la duración y la experiencia del viaje será totalmente diferente.

Las creencias que tienen los individuos sobre el cambio, cuál es la mentalidad, los lentes que miran el mundo, también influye en la manera de actuar, es útil conocerlos.

El poder de las preguntas adecuadas es abrir la puerta del cambio, donde puedes aprender y mejorar, es posible, pero no es fácil de lograr. Se necesita trabajar en ello.

¿Qué pasa con el ambiente?

El lugar debe ser lo mas calmado posible, sin interrupciones, ni ruidos externos molestos, para poder lograr un ambiente más distendido, ya que siempre tendrá un nivel de tensión, sobre todo si estás con un directivo de tu empresa o colaboradores que te conocen menos.

Es necesario que sea aislado, ojalá no oficina de vidrio,  donde todos pueden ver, no permitirá que las personas se relajen. Sino tienes otras condiciones, caminar al aire libre podría ser un buena instancia, ademas que cambiar el lugar genera otro anclaje emocional.

El tiempo debe ser razonable, hay que dar espacio para que las personas piensen, divaguen hasta encontrar una respuesta en su mente. Para algunos líderes el silencio es incómodo, generando pocos espacios para él, corren entre una reunión y otra, miran el reloj, atienden mensajes, mientras preguntan ¿Qué necesitas para trabajar mejor?

Honestamente crees que la persona que tienes al frente ha tenido el tiempo necesario y las condiciones para pensar. No pueden sentir si es un mero tramite, la empatía es un pilar del triangulo de la confianza

Las personas necesitan unos 15 minutos para lograr un nivel profundo de atención, que durará unos 30 minutos. Por lo tanto, menos de 15 y más de 45 minutos es no utilizar al maximo ni tu cerebro ni el de tus colaboradores.

Ten agua disponible para que ambos tomen, los procesos mentales superiores, aumentan el consumo de agua.

Si has colocado varias sesiones con tus colaboradores para generar preguntas poderosas, es importante que tomes sesiones de descanso entre una y otra. Realizar las mejores preguntas es una práctica, que necesita que necesita atención, concentración, flexibilidad, ya que por más que tengas un guión preparado, la otra persona te puede llevar con sus respuesta a una arista de una situación que no habías visto.

El poder de las preguntas adecuadas en el ambiente correcto, es tremendamente útil para el líder y su equipo.

¿Qué otras preguntas crees que podría incluír? ¿Encontraste respuestas interesantes al contestarlas? Te invito a comentar y compartir este blog, así aumentamos las preguntas poderosas, movilizadores en las personas

Teletrabajar

Constata que los trabajadores que desarrollan su actividad laboral desde casa están peor pagados que quienes acuden a un centro de trabajo

16 - 03 - 2020 / Vallfogona de Ripoll / Teletrabajo por coronavirus / Foto: Llibert Teixido

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) constata que los trabajadores que desarrollan su actividad laboral desde casa están peor pagados que quienes acuden a un centro de trabajo. En su nuevo informe publicado ayer, El trabajo a domicilio: de la invisibilidad al trabajo decente , señala que este colectivo gana de promedio un 13% menos en el Reino Unido y un 22% menos en Estados Unidos. Estas diferencias salariales se dan incluso en las profesiones más cualificadas, recalcan.

“Los gobiernos, sindicatos y patronales deben trabajar juntos para que las condiciones de trabajo a domicilio sean las mismas que tienen los que trabajan en una fábrica, tienda u oficina”, manifestó ayer a Efe Janine Berg, autora del informe.

La OIT calcula que en el 2019 había en el mundo unos 260 millones de ocupados que trabajaban en casa, lo que representa el 7,9% del empleo mundial. Más de la mitad, unos 147 millones, son mujeres. España se encuentra en el grupo de 43 países donde el porcentaje es inferior al 5%, frente a niveles superiores de buena parte de las economías europeas.

La cifra recogida en el estudio incluye perfiles muy variados: desde aquellos que teletrabajan habitualmente gracias a las tecnologías de la información a quienes desempeñan tareas para plataformas digitales (como tratamiento de datos, edición de textos) y, especialmente en los países con ingresos bajos e intermedios, los que realizan labores artesanales o industriales no automatizadas (coser ropa, montar circuitos electrónicos).

La agencia de la ONU da por descontado que la proporción de trabajadores desde casa se disparó el año pasado como consecuencia de la covid, aunque reconoce que aún no dispone de estimaciones concretas. En todo caso, recuerda que en los primeros meses del año, en el momento de confinamientos más duros y generalizados, uno de cada cinco ocupados trabajó en su domicilio. Además, destaca que es una tendencia que se prevé que aumente en los próximos años

El informe advierte de que “la reglamentación del trabajo a domicilio es deficiente y el cumplimento de la legislación vigente resulta complejo”, al tiempo que se queja de que “en muchos casos” son trabajadores considerados como autónomos y por ello están menos protegidos legalmente. En el caso del teletrabajo, la OIT reclama a los gobiernos que “establezcan medidas específicas de los riesgos psicosociales y respetar el derecho a la desconexión, a fin de delimitar claramente los ámbitos profesional y personal”.

Realismo humanidad y coraje

Muchas ideas bullen por mi cabeza en estos días. Quería escribir sobre futuro y tendencias, tecnología y personas, sobre sostenibilidad … pero en mitad de tanto «buenismo» he decidido salir de la corriente y hacer una llamamiento a la cordura, a observar la realidad como es, con sus luces y sus sombras, no como nos gustaría que fuera.

Están fenomenal los buenos propósitos, pero se acabaron los tiempos para la autocomplacencia y el exceso de paternalismo mal entendido o directamente malintencionado en el caso de los supuestos lideres.

Sería terrible que después de tanto sufrimiento, tanta pérdida, no hubiéramos aprendido nada. Queremos olvidar, pero no debemos. El COVID-19 es una oportunidad obligada de aprendizaje. Pero para aprender hay que ser humilde. Ciertamente no lo sabíamos todo, ni lo sabremos nunca.

Para empezar, no olvidemos que somos mortales. No hemos muerto en esta oleada, pero moriremos mañana. Valoremos lo que tenemos porque lo perderemos, algún día. Se amable con todo el mundo, sonríe y da las gracias.

Somos, como poco, interdependientes, pero desde luego no somos independientes. Nos deben importar los demás y no solo cuando los necesitamos: los sanitarios, los dependientes del supermercado, los limpiadores… Pero cuidado, porque todos somos esenciales como sociedad que construimos y de la que dependemos.

No pensemos en que «lo público» por arte de magia lo resuelve todo. De momento hay que pagar impuestos y luego promover su buen uso. El buen gestor público no nace, se hace. Solidaridad pero de verdad, empezando por ser más cívicos. Eso es lo que nos une: el respeto al otro y a lo de todos.

No por nacer en Europa tenemos los derechos garantizados. Hay que currárselo como el que más, porque entre otras cosas queremos tener lo mejor. No podemos vivir de las rentas. No valoramos los activos que tenemos y por tanto ni los cuidamos, ni sacamos el mejor provecho. Esto se aplica desde luego al Planeta pero también a nuestras instituciones sociales. De verdad que no nos merecemos lo que tenemos. Estoy harta de escuchar a supuestos buenos padres decir a sus hijos que «se lo merecen todo por guapos». Debe ser que millones de niños por el mundo no se lo merecen porque son feos. Los asiáticos y africanos quieren dejar de ser esclavos y de hecho ya son el futuro. Como decía un padre realista: «hijo no te rías de tu compañero de origen chino que ayuda a su padre en la tienda de la esquina después del colegio mientras hace los deberes, porque será tu jefe mañana».

Menos soberbia y más esfuerzo. Nada está ganado, se conquista a diario y si ahorras y gestionas bien quizá tengas para los días malos, que vendrán, como persona, familia y sociedad.

La buena noticia es que el futuro puede y debe moldearse, necesitamos coraje para conquistar nuestro futuro. Tenemos que dar lo mejor de nosotros mismos, siendo cada día mejores, Aprendiendo constantemente y colaborando porque solos no llegaremos lejos. Mejor en buena compañía, respetando la aportación del otro porque eso nos hace mejores. Cuidando al que se rezaga, siempre y cuando todos sepamos que todos y cada uno de nosotros nos esforzamos por dar lo mejor de nosotros mismos. Nada de brazos cruzados. Pongamos la mano para aportar y no solo para recibir sabiendo que algún día lo necesitaremos, todos los días.

Como decía un personaje de Almodóvar, escribo novela rosa pero por mucho que me empeño hoy me sale negra. Pues bien, «la flor de mi secreto» para vosotros hoy es humildad y coraje.

Si vemos con realismo lo que somos, podremos poner los medios para ser mejores.

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