El corazón que late, el timbre que late y repele el cuerpo, la sensación de una bombilla quemada que aún circula energía pero no se enciende, luego trasciende la sensación de búsqueda, y buscamos sentido en unas cosas, y queremos otras. que las cosas tengan sentido, y es en ese sentido que nos sentimos cada vez menos, esto es lo que pasa porque creemos tanto, lo desacreditamos, porque confiamos tanto, nos decepcionamos, perdemos el brillo y no Ni siquiera vemos, perdemos la gracia y ni siquiera nos damos cuenta, miramos al cielo y pedimos un respiro, pero ¿quién es el dueño del tiempo que nunca responde? Dormir como pasa, dormir como cura, dormir como desaparece, pero la herida que no se cierra se convierte en dolor que consume, desacreditando al menos alguna vez no nos decepcionamos, el silencio de la boca, es el grito de la pecho que corrompe, shiu, shiu, calla, ahoga, ahoga, no te asomas, la sonrisa de hoy no es la misma que la de ayer, protégete, escóndete, las ganas de vivir a veces nos dan hambre, mis dudas me dejaron con muchos incertidumbres, pero en mi silencio todavía puedo recordar mi nombre.
Piezas
Somos piezas complementarias de diferentes puzzles y por más que el encaje sea perfecto, nunca vamos a funcionar, porque yo no te pertenezco y tú no me perteneces a mí. Es simple, encajamos, pero no está completo.
Durante años traté de luchar contra mis imperfecciones y cambiarme, pero nunca logré mucho progreso. Incluso podría cambiarme uno aquí y otro allá, pero mi yo dañado siempre volvía más fuerte y contra mí. El ruido sordo fue aún más intenso y lo que iba a mejorar, solo empeoró. Es solo que siempre me ha sido fácil concentrarme en mis fracasos e involucrarme en las cosas que no me gustan de mí mismo, lo hago con los ojos cerrados y mejor que nadie. Así que no se moleste en señalarlos, conozco a cada uno más de lo que quisiera.
Confianza
Ten el valor suficiente para confiar en el amor una vez más, y siempre una vez más.
Ya he tenido suficiente dolor en mi vida. Mas que suficiente. Ahora quiero ser feliz.
Aceptación
"Pero respeta mi soledad, ella también tuvo que aceptar esa parte molesta y triste de mí".
Amor
sentirse en paz consigo mismo es maravilloso, y cuando encuentras a alguien que multiplica esa paz es aún mejor. Deja de romantizar a alguien que te provoca el caos, convierte tu mar en calma en turbulento. te mereces ligereza y un amor pacífico, búscalo. cuida tu corazón y recuerda siempre que no puedes elegir de quién nos enamoramos, pero sí podemos elegir a quién mantenemos en nuestra vida, y siempre que sea posible, elegir tener paz, tranquilidad y un amor ligero.
Verdades
Durante años traté de luchar contra mis imperfecciones y cambiarme, pero nunca logré mucho progreso. Incluso podría cambiarme uno aquí y otro allá, pero mi yo dañado siempre volvía más fuerte y contra mí. El ruido sordo fue aún más intenso y lo que iba a mejorar, solo empeoró. Es solo que siempre me ha sido fácil concentrarme en mis fracasos e involucrarme en las cosas que no me gustan de mí mismo, lo hago con los ojos cerrados y mejor que nadie. Así que no se moleste en señalarlos, conozco a cada uno más de lo que quisiera.
Equivocado
"A veces seguimos insistiendo en ciertas cosas, que eso no nos llevará a ninguna parte, y solo nos daremos cuenta de que estamos en el camino equivocado demasiado tarde, porque no siempre lo que queremos es lo que realmente merecemos tener".
Tiempo
Sabes que nada dura mucho tiempo, mientras tanto, disfrútalo como si fuera eterno.
Hablar
Hay tanto de qué hablar en este silencio que queda de nosotros pero tal vez la vida sea eso, las relaciones se terminan pero el amor no. Dicen que cuando es verdad dura para siempre y por mucho que yo no lo creyera tanto en el pasado, hoy veo que incluso puede ser (pero lo niego) verdad. Porque guardé dentro de mí todo lo que una vez nos perteneció a los dos y nuestra historia era solo nuestra, la forma en que tenía que suceder y por mucho que tenga esta sensación de que nunca será interminable, trato de seguir conociendo a otras personas. , besar otras bocas, engañarme día a día que no eres insustituible y que nuestras conversaciones siempre llenas de contenido hoy se reducen a silencios llenos de ruidos. Ya dijimos todo lo que había que decir pero no vivimos todo lo que teníamos para vivir y quizás esta sea mi mayor pregunta: ¿y si hubiéramos trabajado?
Inteligencia
Las neuronas de las personas inteligentes son más grandes

¿Se relaciona de algún modo del tamaño del cerebro con el cociente intelectual? De momento, esta hipótesis no ha sido probada, no obstante, la ciencia nos ha revelado un dato que es cuanto menos interesante. Ahora sabemos que las neuronas de las personas inteligentes son más grandes. Esto facilita que la información se transmita más rápido y que las ideas fluyan con mayor agilidad.
Este dato, por curioso que parezca, no deja de irritar a una parte de la comunidad académica. De algún modo, relacionar “volúmenes” con “rendimiento intelectual” parece un tanto reduccionista e incluso simplista. Porque, al fin y al cabo, la inteligencia no deja de ser muy compleja de evaluar y hasta de definir, por ello, poner ahora la vista en el tamaño resulta un tanto contradictorio.
A pesar de ello, los datos están ahí. Los científicos del llamado Proyecto Cerebro Humano han descubierto que existe una relación directa entre el tamaño de las células cerebrales y el nivel de competencia cognitiva de las personas. Esto abre además nuevas posibilidades, como pueden ser ampliar en el ámbito de laboratorio el límite de la inteligencia humana.
Algo que más allá de las implicaciones éticas no deja de ser interesante…
Según la ciencia, las neuronas de las personas inteligentes son más grandes
El estudio, dirigido por la doctora Natalia Goriounova de la Universidad Libre de Ámsterdam, ha sido el primero en demostrar que el tamaño de las células cerebrales se relaciona de manera directa con los niveles de inteligencia de una persona. A mayor densidad y conectividad, el potencial intelectual es más significativo.
Hasta el día de hoy sabíamos que el cerebro dispone de unos 100 mil millones de neuronas y que cada una ellas, recoge, procesa y envía información gracias a una serie de reacciones químicas y señales eléctricas. Conocíamos su mecánica, pero no disponíamos de datos sólidos para asociar el volumen de las células cerebrales con el rendimiento cognitivo.
Disponíamos, por ejemplo, de los datos del análisis del cerebro de Albert Einstein, tras que el patólogo Thomas Harvey lo robara después de su autopsia en 1955. Aquel análisis reveló, entre otros datos, que la corteza prefrontal, responsable de la cognición espacial y el pensamiento matemático, estaba más desarrollada.
También que las células gliales del padre de la teoría de la relatividad tenían un tamaño mayor a la media. Por tanto, de algún modo, ya disponíamos de algunas pequeñas pistas que nos anticipaban estos resultados…
Corteza frontal y lóbulos temporales: mayor volumen de las neuronas
Los análisis obtenidos en el trabajo de la Universidad de Ámsterdam demostraron no solo que las neuronas de las personas inteligentes son más grandes. Pudo verse también que en esas áreas donde se encuentran gran parte de las células cerebrales (corteza prefrontal y lóbulos temporales) presentan una mayor ramificación.
Es decir, no solo presentan un mayor volumen, evidencian a su vez una conectividad más elevada con muchas más neuronas de alrededor. Todo ello configura un cerebro con más sinapsis en el que la información discurre con mayor rapidez. Asimismo, tal y como se evidenció con el cerebro de Einstein, tanto la corteza frontal como los lóbulos temporales presentan una mayor densidad y tamaño en las personas más brillantes.
¿Por qué las neuronas de las personas inteligentes son más grandes?
Al ver estos datos la pregunta que nos viene a la mente es obvia: ¿por qué las neuronas de las personas inteligentes son más grandes? ¿Hacen algo en particular para disponer de un volumen mayor a la media? ¿Es quizá, algo similar al tejido muscular? Es decir, cuanto más se ejercita, ¿mayor tamaño adquiere?
Lo que nos señalan desde el Proyecto Cerebro Humano es que esa particularidad responde a factores genéticos y a procesos aún no esclarecidos del todo. Así, algo interesante que llevó a cabo la Universidad Libre de Ámsterdam es proceder a un análisis detallado de cada neurona en estado activo, es decir, aún “vivas”.
Para ello, se estudió a un grupo de personas que necesitaban una cirugía a raíz de un tumor o de complicaciones epilépticas. Antes de la intervención se les pasó un test de inteligencia para identificar a aquellos con capacidades intelectuales más elevadas. Más tarde, y durante la intervención, se les extrajo pequeñas muestras de la corteza prefrontal y los lóbulos temporales.
Lo que pudo verse, además del mayor tamaño de las propias células, era un potencial de acción mucho más elevado (la onda de descarga eléctrica que viaja a lo largo de la membrana celular modificándola). Seguidamente, se intentó comprender qué desencadena ese mayor tamaño de las células cerebrales que aparece en las personas más brillantes.
Los resultados aún no se han publicado y no disponemos a día de hoy de datos totalmente concluyentes.
¿Qué implicación tiene este descubrimiento para el futuro?
¿Nacemos siendo ya inteligentes o nos convertimos en seres brillantes gracias a la estimulación y al ambiente? Esta es la eterna pregunta que se ha hecho la ciencia a lo largo de las décadas. En la actualidad, sabemos que hay dos tipos de inteligencia: la fluida y la cristalizada.
Así, mientras la primera nos viene de base al nacer, la segunda es fruto del aprendizaje y de la experiencia. No obstante, no son excluyentes y ninguna tiene un límite establecido. Sabiendo esto, ¿qué supone entonces el descubrimiento citado? ¿Qué implicación puede tener saber que las neuronas de las personas inteligentes son más grandes y tienen más conexiones?
Michele Giugliano, coautora y profesora de la Universidad de Amberes, señala algo profético. Tal vez, en un futuro cercano podamos crear células cerebrales más grandes con células madre embrionarias y pluripotentes. Gracias a ello, lograríamos algo esperanzador, algo que va más allá de ser más inteligentes. Podríamos restaurar material cerebral y reducir el déficit cognitivo asociado a lesiones o demencias. Estaremos pendientes de estos avances y de más datos al respecto.