No busques que sea para siempre

𝗔𝗽𝗹𝗶𝗰𝗮𝗯𝗹𝗲 𝗮 𝘂𝗻 𝗲𝗺𝗽𝗹𝗲𝗼, 𝘂𝗻𝗮 𝗰𝗮𝘀𝗮, 𝘂𝗻 𝗮𝗺𝗼𝗿

⭐️ 𝐐𝐮𝐢𝐞𝐫𝐨 𝐚𝐥𝐠𝐨 𝐬𝐞𝐠𝐮𝐫𝐨, 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐛𝐥𝐞 𝐲 𝐝𝐮𝐫𝐚𝐝𝐞𝐫𝐨.

Lo único seguro es que en este instante respiras y estas leyendo este post. No busques algo para siempre.

⭐️Busca un empleo, una casa, un amor del que puedas aprender y donde puedas compartir. ⭐️Busca conectar con tu pasión, ampliar tu experiencia y contribuir con tu misión a los demás. ⭐️Busca levantarte con ilusión y sentir dicha. ⭐️Busca ser feliz haciendo lo que haces ahora mismo.

Eso es inteligente. Ya irás viendo si es para siempre o no.

Cuando descartas oportunidades de empleo que te apasionan y que sabes que te harán crecer porque no se ajustan a tus tiempos o deberías, renuncias a una posibilidad de conocerte, dilapidas una ocasión para seguir desarrollando tu talento, desechas una opción por no ser tal y como lo tenías planeado, olvidando que las mejores cosas en la vida suceden sin tenerlas anotadas en la agenda.

Si la vida y las personas cambiamos… ¿Por qué le pides a tu trabajo que sea para siempre?. Te doy algunas opciones que yo misma he experimentado o descubierto al trabajar en sesiones de orientación con otras personas:

👉𝐍𝐨 𝐜𝐨𝐧𝐟í𝐚𝐬 𝐞𝐧 𝐭𝐮 𝐭𝐚𝐥𝐞𝐧𝐭𝐨. Si lo hicieras probablemente no te preocuparía tanto la estabilidad porque sabes que en la vida siempre hay opciones.

.👉𝐋𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐞𝐫𝐞𝐬 𝐨 𝐡𝐚𝐜𝐞𝐬 𝐧𝐨 𝐭𝐞 𝐚𝐩𝐚𝐬𝐢𝐨𝐧𝐚 𝐥𝐨 𝐬𝐮𝐟𝐢𝐜𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞. Cuando nos dedicamos a algo que nos apasiona, buscamos la manera de hacerlo mejor, de saber más, de aprender. No valoramos tanto la estabilidad, ponemos foco en aportar, contribuir, generar ideas, mejorar la manera de hacer las cosas.

👉𝐂𝐫𝐞𝐞𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐥𝐚 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐛𝐢𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐭𝐞 𝐩𝐞𝐫𝐦𝐢𝐭𝐢𝐫á 𝐚𝐜𝐨𝐦𝐨𝐝𝐚𝐫𝐭𝐞. Tremendo error. Hoy en día no nos lo podemos permitir. Buscar comodidad en un mundo que va a 1000 es opuesto a la realidad del mercado. Una cosa es sentirnos bien y otra es acomodarnos a una silla y elegir cada día ir a menos bajo la creencia «Es un puesto de trabajo seguro».

Estamos viviendo una etapa en donde las palabras «estabilidad» y «seguridad» no tienen cabida. Si el mundo, las personas y las empresas se están moviendo, tú también puedes hacerlo. Cuando expresamos en voz alta la necesidad de estabilidad, escondemos en silencio la inseguridad y el miedo. Cierto es que a veces dudamos de nuestra capacidad y es humano hacerlo. Lo que no es eficaz para nuestro crecimiento personal y profesional es vivir ajenos a la realidad presente y no alinearnos con los valores y filosofía que el mundo está necesitando. Si elegimos no hacerlo, sufriremos, seguiremos echando culpas fuera y nos preguntaremos ¿Por qué no avanzamos?

La buena noticia es que siempre podemos elegir 𝐜𝐚𝐦𝐛𝐢𝐚𝐫𝐧𝐨𝐬 para ser mejores y más felices❤️. Dejar atrás lo que no nos sirve y aprender a mirar el presente y el futuro con optimismo para contribuir con nuestra esencia al mundo. En ese momento nos volvemos imparables 🚀

Y tú ¿Facilitas o obstaculizas el cambio?

Olvidarte

Cuánto tardamos en olvidar lo estudiado: la famosa curva del olvido | Lifecomputerhoy.com

Seguro que conoces la sensación de haber estudiado y olvidar en cuestión de un par de días gran parte de lo que volcaste en el examen. Esto suele ocurrir cuando se trata de memorizar algo en vez de asimilarlo, pero no solo pasa estudiando, también con direcciones, nombres o información a la que no damos demasiada importancia.

La curva del olvido surgió de los experimentos que realizó en 1885 el filósofo y psicólogo alemán Hermann Ebbinghaus, quien trató de investigar cuánto se tarda de media en olvidar las cosas y cómo de pronunciada resulta esta pérdida según pasan las horas o los días.

Antes de detallar el experimento hay que entender que para investigarlo utilizó 2.300 sílabas sin significado, no información que resultase de interés para los participantes en el estudio. Igual que ocurre cuando memorizas algo solo para repetirlo después, no porque te vaya a ser útil.

En los experimentos realizados por Ebbinghaus, los participantes tenían que aprender listas con 13 sílabas y repetirlas sin cometer ningún error en dos ocasiones. A partir de ahí, fue comprobando la retención que mantenían minutos y días después. Los resultados mostraron que lo normal era que más de la mitad de los participantes olvidasen sus sílabas en el primer día.

El segundo día se había olvidado casi el 80 % de lo aprendido, pero a partir de ahí se reducía la curva, aunque en ningún momento se detenía la pérdida de esta información y 7 días después se recordaba de media un 3 % de las sílabas estudiadas.

La lavadora es una importante inversión en cualquier vivienda. Este reportaje nace con la idea de ayudar a entender qué se debe pedir hoy día y cuál es el modelo que mejor se ajusta a las necesidades de cada hogar.Consulta la Guía de Compra

Es cierto que también se averiguó que con el repaso volvía gran parte de la información con rapidez, pero los resultados fueron claros con la información que no tenía mayor valor para los participantes en el estudio: la curva del olvido es imparable si solo se memoriza sin asimilar ni conectar con otra información.

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El ocaso del género binario

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Hasta hace no mucho, al abordar el tema del género, parecía suficiente clavar la mirada en las mujeres, por un lado, y en las hombres, por otro. Pero el género binario se ha quedado apolillado y el género no binario (el que se adjudican las personas que no se identifican a sí mismas ni como varones ni como féminas) ha irrumpido con fuerza en una sociedad que parece dispuesta a abrazar una percepción mucho poliédrica sobre el género.

Está claro que la sociedad está cambiando y flexibilizando su percepción del género, pero ¿lo está haciendo también la publicidad? ¿Deben las marcas apostar por un retrato más entreverado de diversidad a la hora de hincar el diente al género? Parece que sí, sobre todo porque los más jóvenes parecen haberse zafado definitivamente de las garras del género exclusivamente binario y contemplan el género de una manera mucho más inclusiva y elástica que las generaciones precedentes.

De acuerdo con un reciente estudio llevado a cabo en Estados Unidos por la agencia Bigeyeel 50% de los jóvenes adscritos a la Generación Z cree que los tradicionales roles de género y las etiquetas de naturaleza binaria se han quedado definitivamente caducas en los tiempos que corren. Entre los millennials esta proporción sube ligeramente hasta alcanzar el 51%.

En esta misma línea, el 51% de los consumidores de todas las edades aventura que dentro de una década asociaremos el género con características, productos y ocupaciones estereotipadas mucho menos de lo que lo hacemos hoy en día.

La publicidad debe desembarazarse con urgencia de los clichés de género

«Aunque la mayoría de los estadounidenses son cisgénero, un porcentaje notable de las generaciones más jóvenes cree en una noción no fluida y decididamente no tradicional del concepto de género«, explica Adrian Tennat, VP of insights de Bigeve.

«Mientras la mayor parte de los generaciones de más edad se muestra más bien escéptica sobre la capacidad de la publicidad para cambiar la percepción de los tradicionales roles de género, la Generación X y las generaciones subsiguientes retan a las marcas a hacer suyo un retrato mucho más diverso y flexible del género», añade Tennant.

Entretanto, y mientras los anunciantes modifican su percepción (casi única y exclusivamente binaria) del género, parece que a la publicidad le queda aún mucho por hacer para retratar adecuadamente el género no binario.

Solo el 45% de los consumidores adscritos a la comunidad LGBTQIA+ se sienten adecuadamente representados en la publicidad que llega a sus ojos en los medios de comunicación.

La buena noticia es que los padres con edades comprendidas entre los 18 y los 55 están más predispuestos a dar su beneplácito a una educación ajena a los clichés de género que los progenitores mayores de 56 años.

Además, casi tres cuartas partes de las madres cisgénero (el 73%) anima a sus hijos a emprender juegos neutrales desde el punto de vista del género. Este porcentaje se reduce al 59% en el caso de los hombres.

El 20% de las féminas tiene asimismo el convencimiento de que ninguna categoría de producto se beneficia en realidad de estar a merced de un género en particular.

Acoso laboral

Acoso laboral: ¿qué pasa si la empresa deja sin hacer nada a un empleado?

A lo largo de nuestra carrera profesional, estadísticamente es casi inevitable ser despedido alguna vez, sufrir estrés en una empresa o pasar por períodos de depresión. Pero también es más frecuente de lo que pensamos sufrir algún tipo de acoso laboral: las personas que sufren ‘mobbing’ en el lugar de trabajo suelen tener una menor participación con los demás, sufren más problemas de salud física y mental, y tienen más probabilidades de ‘quemarse’ y abandonar sus trabajos. De hecho, según las últimas estimaciones, el 98% de los empleados se encuentran en el extremo receptor en el transcurso de un año.

La mayoría de las veces se asocia el ‘mobbing’ a algún tipo de agresión física o psicológica, pero ¿qué ocurre cuando se aísla a un trabajador de sus funciones? Es decir, ¿se considera acoso laboral cuando una empresa deja a un empleado sin hacer absolutamente nada?  Luis San José Gras, socio del área de Derecho Laboral de AGM Abogados, considera que «el acoso laboral, desde la perspectiva jurídica, ha sido definido en general como una agresión del empresario, o de alguno de sus empleados con el conocimiento y tolerancia de aquél (empresario)».

El modus operandi pueden ser «hechos, órdenes o palabras, repetidas y duraderas en el tiempo, con el fin de desacreditar, desconsiderar y aislar al trabajador, que puede llegar incluso a deteriorar su salud, con el objetivo de conseguir que el trabajador cese voluntariamente de su trabajo, produciéndose un daño progresivo y continuo a su dignidad. Es decir, lo que busca el agresor no es más que mediante una presión laboral tendenciosa se alcance una autoeliminación de un trabajador, mediante su denigración laboral», según San José.

«En el caso de que el empresario aparte al trabajador de su puesto de trabajo, dejándolo sin realizar prestación de servicios, según la forma en que lo haya realizado, según el aislamiento realizado del trabajador en la empresa, podríamos entender que es un inicio de acoso laboral, pero para ello se tiene que estudiar caso por caso. Dejar simplemente sin hacer nada a un empleado comporta la vulneración de un derecho como es la falta de ocupación efectiva y el menoscabo de su dignidad y, por ello, el artículo 50.1 c) del Estatuto de los Trabajadores considera justa causa para que el trabajador solicite por vía judicial la extinción de su contrato de trabajo», explica San José.

En este sentido, se trata de «un incumplimiento grave de sus obligaciones por parte del empresario; es por ello que la imposibilidad de realizar la actividad laboral impuesta por el empresario, habilita al trabajador poder solicitar por vía jurisdiccional la extinción de su contrato de trabajo. Si por vía judicial prosperase su demanda, el trabajador tendría derecho a una indemnización como si de un despido improcedente se tratara, es decir, una cantidad equivalente a 33 días de salario por año de servicio, prorrateándose por meses los periodos de tiempo inferiores al año, hasta un máximo de 24 mensualidades», según San José.

Pero lo cierto es que existe muy variada jurisprudencia al respecto. San José detalla que «una de las Sentencias que podemos señalar es la del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía – Granada de fecha 18/7/2019, por el que incide sobre el comportamiento acosador empresarial y, detalla la sentencia, que estamos ante un caso que trata de una clara situación de acoso mantenida durante un tiempo prolongado, ejercido por trabajadores de la empresa sobre la persona de la trabajadora, desarrollada en el lugar de trabajo, con la finalidad obvia de destruir sus redes de comunicación, perturbar el ejercicio de sus labores, minar su reputación y encaminada a que acabe abandonando el lugar de trabajo».

En este sentido, «el tribunal entendía que el comportamiento empresarial excede los límites de la simple causa resolutoria del artículo 50 del Estatuto de los Trabajadores, para atentar contra el derecho a la integridad moral y dignidad de la persona trabajadora, resolviéndose también una indemnización adicional por daños y perjuicios, por los daños materiales y morales que comporta la enfermedad psíquica que, a consecuencia del comportamiento empresarial, tuvo que soportar el trabajador que postula la extinción de su contrato de trabajo y que, por sí mismos, constituyen una violación de un derecho fundamental», concluye San José.

Estudiar mejor

7 trucos para estudiar mejor y te resulte más sencillo aprender cualquier tema, según esta opositora con más de 39.000 seguidores en su cuenta de Instagram en la que comparte sus mejores técnicaswww-businessinsider-es.cdn.ampproject.org

  • Maribel, conocida como @opoprofe en Instagram, da diariamente sus mejores consejos para el estudio a sus más de 39.000 seguidores en esta red social. 
  • La estudiante se prepara actualmente para la oposición a Maestro de Educación Primaria en la Comunidad de Madrid
  • Con un futuro aún incierto sobre cuándo y cómo será posible volver a las clases o academias para preparar oposiciones, @opoprofe ha compartido a través de la marca de cuadernos Notebloc, las claves a la hora de triunfar en los exámenes. 
  • Seleccionar el espacio de estudio, aislarte de distracciones, gestionar bien tu tiempo y planificar descansos son algunos de los consejos que ayudan a la opositora a sacar el máximo partido de sus horas de estudio en casa.
  • Descubre más historias en Business Insider España.

Pasar con éxito un examen supone toda una alegría para cualquier estudiante que debe enfrentarse a este reto. Pero lo es mucho más para aquellos que buscan hacerse con una plaza en una convocatoria de oposiciones.

Lograr superar esta prueba conlleva muchas ventajas, la principal hacerte con un trabajo estable y seguro a pesar de las incertidumbres en las que pueda sumirse el mercado laboral.

Aunque conseguirlo no es fácil. Los opositores no solo deben hacer frente a la presión de una prueba así y al gran número de «competidores» que se presentan,  además deben ser capaces de memorizar y dominar grandes un cantidades de datos y temario. 

Para ello toca, como suele decirse, «hincar codos». Pero aunque las largas jornadas de estudio sean inevitables, lo cierto es que algunos consejos y técnicas pueden hacer más efectivo tu tiempo de estudio.

Maribel, conocida como @opoprofe en Instagram, lo sabe bien. Actualmente se prepara para la oposición a Maestro de Educación Primaria en la Comunidad de Madrid y cada día comparte con sus más de 39.000 seguidores sus mejores técnicas de estudio, materiales y recursos para que la labor sea lo más fácil y eficaz posible. 

Con un futuro aún incierto sobre cuándo y cómo será posible volver a las academias para preparar oposiciones, la opositora ha compartido a través de la marca de cuadernos Notebloc con la que colabora, 7 consejos que le resultan claves a la hora de ponerse a estudiar en casa y triunfar en los exámenes. 

1. Busca un lugar fijo en el que estudiar y evita que sea el sofá o la cama

Estudiar requiere de un entorno adecuado para ello. 

«Aunque pueda parecer que se puede hacer en la cama o el sofá, es importante que quien vaya a estudiar durante un tiempo importante lo haga en un lugar y superficie que está dedicada a ello para que el cuerpo se acostumbre y se cree un hábito de estudio real», explica @opoprofe.

Por ello su consejo es que  «lo mejor es estudiar en un escritorio».

Asimismo, lo ideal es decidirte siempre por el mismo espacio, unlugar fijo que le diga a tu mente que está en modo «estudiar» cada vez que estás en este.

Procura además que en este dispongas de todo lo que puedas necesitar para tu tarea: apuntes, ordenador, cuadernos, bolígrafos… al tener todo a mano evitarás las distracciones que conlleva tener que buscarlo y con ello ayudarás a potenciar tu concentración.

2. Haz que tu escritorio fomente la concentración

Una vez escogido el lugar de estudio,@opoprofe anima a acondicionar este de tal manera que esté lejos de ruidos, distracciones y que fomente la concentración para el estudio.

«Recomiendo crear lo que yo llamo un “opozulo”, donde solo se estudie y nada te distraiga», explica Maribel. 

La opositora, también anima a tener muy cuenta ciertos elementos ambientales a la hora de diseñar tu escritorio, que contribuyan al bienestar de tu cuerpo. Por ejemplo busca un espacio que esté bien iluminado para evitar dolores de cabeza o vista cansada, ya que la luz resulta clave cuando vas a estar mucho tiempo leyendo o estudiando.

«En mi opinión, es mejor que sea un lugar luminoso, agradable a la vista, donde sentirse en armonía y sin distracciones, con una temperatura confortable y con poca contaminación acústica.»

3. Elimina todas las posibles distracciones

Nada mina más el rendimiento y la productividad que las interrupciones continuas. Estas llevarán a tu menta a pensar en otra cosa y con ello a invertir parte de tus horas de estudio en volver a hacer que tu cabeza se centre de nuevo. Por lo que eliminar las distracciones es un elemento básico cuando se trata de potenciar un estado de concentración.

«Si alguien no puede evadirse por cuenta propia de los ruidos, es recomendable usar tapones para los oídos», sugiere @opoprofe.

Las constantes alertas del móvil o el correo electrónico son los grandes enemigos hoy en día de la concentración, por lo que no es nada recomendable que te pongas a estudiar con ellos cerca.

«Ees importante dejar el móvil a un lado, hay aplicaciones de bloqueo o puedes simplemente dejarlo en otra habitación o detrás de ti para no verlo, y apagar todo lo que pueda distraer visualmente«, remarca.

4. Aprovecha al máximo las horas de estudio

«Hay que ser consciente de que el tiempo es muy valioso, y vale más estar sentado dos horas estudiando de forma real que estar cinco horas haciendo de todo menos estudiar«, advierte la opositora.

Puede que estar largas jornadas delante de tus apuntes te haga acallar la conciencia, pero en la realidad, más vale un par de horas de plena concentración y trabajo que largas sesiones en las que la mitad del tiempo has mirado las musarañas o consultado tu correo.

5. Utiliza material visualmente atractivo para escribir y estudiar

Tomar apuntes de manera legible, subrayar, realizar esquemas, mapas de colores, y por supuesto tener el contenido bien organizado serán herramientas útiles que te ayudarán en el estudio.

Por ello, la opositora recomienda también prestar atención al material de escritura que vas a utilizar.

«En cuanto a la escritura, utilizo bolígrafos que escriban rápido y bien y rotuladores de tono pastel. A la hora de elegir cuadernos fáciles de manejar y agradables al ojo», reconoce.

6. Aprende a planificar tu tiempo

Planificar y organizar tus jornadas de estudio te permitirá gestionar de mejor manera el tiempo, optimizar tu esfuerzo y ser más productivo en el estudio.

«Recomiendo crearse un horario semanal para distribuir el estudio y ayudar así a crear un hábito», anima la estudiante.  

Para hacerlo de la mejor manera, «va muy bien anotar en ese horario las tareas que ya se hayan realizado e ir modificándolo según se va avanzando, para llevar un control del rendimiento», indica Maribel. 

7. Y por supuesto aprende a descansar cuando lo necesites

Aunque no lo creas uno de los errores más frecuentes cuando se trata de mejorar el rendimiento es no tener en cuenta que necesitas descansar. Por mucho que quieras seguir estudiando no podrás hacerlo si estás totalmente agotado y tu cabeza no da para más.

«El rendimiento disminuye conforme pasan las horas de estudio» explica la opositora, por lo que para evitar esto, recomienda planificar también dentro de tu jornada una serie de pausas que te permitan despejarte cada cierto tiempo.

«Personalmente me va bien tomar descansos cortos y un descanso algo más largo si voy a cambiar de bloque o materia de estudio», reconoce @opoprofe.

Estas pausas deben servir para airear la mente y volver al estudio más fresco, por lo que cuando estés descansando intenta liberar tu cabeza de toda obligación. Es decir, no será muy útil ponerte a mirar correos, responder mensajes pendientes o hacer otras tareas. Lo mejor es que optes por levantarte y caminar un rato, beber o comer algo y sobre todo sociabilizar con alguien.

Ser jefa

Llevamos casi un año viviendo en pandemia. Las mascarillas forman parte de nuestro paisaje urbano, familiar y laboral. Hacer una videoconferencia ya no es novedad, es otra rutina más del nuevo día a día. Como la del teletrabajo o la de mantenerte a 1,5 metros de distancia de cualquier otro ser humano no conviviente. 11 meses en los que han cambiado prioridades, proyectos y modos de vida, dejando al descubierto carencias –muchas e importantes–, aunque también oportunidades.

Para aprovecharlas, han sido determinantes dos factores: uno técnico y procedimental y otro humano, más importante si cabe. Así lo pone de relevancia una de las conclusiones principales del estudio ‘Liderazgo femenino y Covid-19: perspectivas postpandemia’que hemos realizado en ‘Yo, jefa’ para analizar cómo está afectando la crisis del coronavirus a las directivas, CEO, gerentes y emprendedoras de nuestro país.

Según este informe, la mitad de las jefas españolas ha tenido que diversificar o reinventar su modelo negocio en escasos meses para encontrar nuevas oportunidades. Para ello, han tenido que subirse rápidamente al carro de la digitalización y aprovechar al máximo las ventajas de las nuevas tecnologías para expandir o reorientar sus negocios y sacar adelante sus empresas en el contexto más global y virtual vivido hasta la fecha. Esto explica que para casi 6 de cada 10 jefas lo más positivo de esta crisis haya sido el avance en la digitalización y que, en consecuencia, más de un tercio reclame y exija a las administraciones públicas ayudas para la para formación en nuevas tecnologías y la transformación digital de sus negocios.

El coronavirus también ha supuesto un cambio procedimental e incluso cultural en las empresas, instaurándose el teletrabajo como la única opción posible de seguir adelante con la actividad en una gran mayoría de casos. Para el 88% de jefas, este cambio ha sido positivo por la flexibilidad que ha aportado ante una situación crítica. Sin embargo, hay un 11% que no ve nada positivo en esta situación pandémica global sobrevenida cual tormenta inesperada.

De hecho, no deja de ser significativo que un 39% de las encuestadas opine que el coronavirus empeorará el acceso de las mujeres a los cargos directivos y un 51% afirme que no especialmente, es decir, que con virus o sin él, el liderazgo femenino aún tiene mucho camino por delante como demuestra que la CNMV haya tenido que dar dos años más de prórroga a las empresas cotizadas para que sus Consejos de Administración cuenten con al menos un 40% de consejeras.

Pese a todo ello, me quedo con el factor humano que hace que estas piedras en el camino se conviertan en chinas cada vez más pequeñas. Los expertos lo llaman resiliencia, que es esa capacidad que tenemos las personas para superar adversidades y crecer a partir de los retos que la vida nos pone por delante. En este caso, creo que las jefas de nuestro país están dando buena muestra de lo que es ser resiliente. O como un junco, que diría la canción insignia del confinamiento.

Llámenlo como quieran, pero sepan que es el camino.

Trabajo

¿Cómo hacer esperar a la empresa si esperas otra respuesta?

¿Cómo hacer esperar a la empresa si esperas otra respuesta?

Has sido el candidato elegido en uno de los procesos de selección en los que participabas. Deberías estar contento, pero lo cierto es que estás a la espera de recibir la respuesta de otra entrevista para una vacante que también te parece atractiva. ¿Y si quizás ese puesto del que esperas una respuesta es el trabajo que realmente te interesa? ¿Cuánto tiempo tienes para aceptar la primera oferta? ¿Deberías ser honesto y explicar tu situación? Para ayudarte a salir de dudas, hablamos con Eléna Carvalho, especialista en Recursos Humanos de la consultora Michael Page, que explica qué opciones tienes a partir de la recreación de seis escenarios posibles.

Escenario 1: ¡Me planto! Apuesto por lo que ya tengo seguro

Como si de un concurso televisivo se tratara, puede que sientas esa tentación de quedarte con lo que ya tienes asegurado por miedo a irte con las manos vacías. Te plantas y no sigues jugando, aunque tal vez tengas algún remordimiento al imaginar hasta dónde podrías haber llegado. ¿Quizás el otro puesto habría sido una mejor opción?

Eléna Carvalho, especialista en Recursos Humanos, nos da una clave importante para descartar o no este escenario: “Siempre recomiendo analizar bien por qué necesitas ese trabajo”. Antes de aceptar esa primera propuesta de forma precipitada, se debe pensar concienzudamente si ese es realmente el puesto que quieres, explica Eléna. Esto incluye, por ejemplo, analizar el tipo de proyecto, las responsabilidades del puesto, la filosofía de la empresa y sus valores, además de las condiciones económicas.

Puede que después de recabar toda esa información sientas que ese puesto se acerca a lo que tienes en mente, así que aceptarlo puede presentarse como una buena opción. Sin embargo, también puede ocurrir lo contrario, y hacerte ver que hay algo que no acaba de convencerte. No obstante, contra todo pronóstico, tal vez eso no signifique descartar el puesto por completo: “A veces puedes aceptar un trabajo que quizás te gusta menos, pero los valores y filosofía de la empresa te encajan más”, explica Eléna. Aún así, es importante controlar que esa urgencia por quedarte con la opción segura no acabe volviéndose en tu contra más adelante.

Escenario 2: Acepto el primer trabajo, aunque luego renuncie a él si me sale otra oportunidad

“Si un proyecto no nos ilusiona tanto, la implicación inicial no estará a la altura de lo esperado y eso generará un efecto negativo tanto en la empresa como en el empleado”, opina Eléna Carvalho. Principalmente porque ha sido el miedo por quedarte sin nada lo que verdaderamente ha hecho decantar la balanza, cuando realmente las perspectivas de la otra opción te parecían mucho más atractivas.

A veces vale la pena esperar un poco más y encontrar la oportunidad que realmente te encaja mejor, explica Eléna. De esta forma se evita una decepción mutua entre empresa y empleado, y la desagradable sensación de haber perdido el tiempo invertido por ambas partes. Puede que la empresa esté esperando algo de ti que finalmente no acabe sucediendo porque el proyecto realmente no te ilusiona tanto. “Es como crear falsas expectativas”, opina Eléna.

Escenario 3: “Hacer tiempo”

“El tiempo es muy importante en un proceso de selección”, explica la especialista, tanto para el candidato como para la empresa, pero “hay que saber usarlo bien”, puntualiza.

Basándose en su experiencia, Eléna cuenta que no hay que dejar pasar mucho tiempo a la hora de comunicar si aceptas o no el puesto que te ofrecen. La falta de respuesta puede dar pie a una malinterpretación por parte de la empresa y podrías correr el riesgo de que descartaran tu candidatura. Eléna lo tiene claro: “Como buen profesional, siempre hay que contestar. Soy partidaria de conversar con el interlocutor y, si es necesario, pedirle un tiempo para pensarlo. Seguro que la empresa va a agradecer mucho esa honestidad”.

Escenario 4: Contacto a la empresa de la que espero respuesta

Hacer un seguimiento de tu candidatura, por teléfono o por correo electrónico, seguramente te permitirá también mostrar tu nivel de motivación por el proyecto. Así lo cree Eléna, que además señala otras ventajas que pueden derivarse de ese contacto, como poder recabar información sobre el avance del proceso, conocer si tienen planificadas otras entrevistas con otros candidatos o averiguar posibles fechas de futuras entrevistas para poder ir preparándolas.

Considera esa proactividad del candidato algo muy positivo: “Se agradece muchísimo un candidato que pregunta, que muestra interés, que tiene ganas de ser el elegido”. De modo que, lejos de ser algo que pueda perjudicarte, indagar sobre el estado en el que se encuentra el proceso de selección de esa segunda opción puede traducirse en algo doblemente beneficioso: obtienes información que puede ayudarte a tomar una decisión a corto plazo, a la vez que reflejas interés por el puesto.

Escenario 5: Decides explicar la situación, con tacto

“No hay nada malo en estar en varios procesos de selección y que las empresas lo sepan”, opina Eléna Carvalho. De esta forma, explica, las empresas también son conscientes de la posibilidad de perder a ese candidato. Además, esa transparencia por parte del candidato ayuda a generar confianza entre ambas partes.

La toma de contacto en una primera entrevista marcará el inicio de cómo va a desarrollarse esa relación profesional. Es por eso que Eléna considera que la comunicación entre empresa y empleado se construye desde ese momento, y remarca la importancia de conversar de forma natural. “La relación profesional empieza desde el proceso de selección: si hay confianza y sinceridad, esa tónica será la que marcará los próximos meses”, explica.

No obstante, la especialista en Recursos Humanos también puntualiza que no es necesario hacer un planteamiento detallado a las dos empresas: “Es importante saber filtrar la información que se comunica, porque si no, la empresa se lo puede tomar mal en caso de no ser la elegida. O incluso puede sentirse como un segundo plato, a la espera de que el candidato decida aceptar una opción que le parece más atractiva”. Pese a que en el fondo esa sea la realidad, Eléna Carvalho explica que el candidato debería intentar reservarse esa información: “Que la empresa sea consciente de que estás en varios procesos, pero que no sienta que estás usando una oferta para conseguir la otra. Es ahí donde se debe encontrar el equilibrio: transparencia y sinceridad, pero con prudencia”.

Escenario 6: Rechazo la propuesta, pese a no tener nada asegurado

Rechazar una primera propuesta que no te convence no es considerado como un error según Eléna Carvalho: “El riesgo de quedarse sin trabajo existe, pero lo más importante a la hora de rechazar una oferta es que estés convencido de que este trabajo no está hecho para ti”. No es una equivocación cuando se llega al convencimiento de que realmente no quieres trabajar para esa compañía y tienes claro que quieres involucrarte en otro tipo de proyectos, explica. “Si lo tienes muy claro, es que ese no es tu proyecto”.

Pese al riesgo de quedarse sin nada e irse a casa con las manos vacías, Eléna Carvalho cree que “si realmente lo tienes claro, seguramente más adelante te puedan surgir otras oportunidades que puedan encajar mejor contigo”.

La elección de la experta

“Considero que los escenarios 4 y 5 son los mejores. Estando en varios procesos de selección es totalmente normal preguntar por el avance del proceso, incluso refleja una alta motivación por parte del candidato respecto al proyecto. Por otra parte, participar en varios procesos de selección se traduce en una oportunidad de multiplicar las posibilidades de encontrar trabajo, y ponerlo en conocimiento de las empresas es un acto de transparencia que genera confianza. Al final, creo que la sinceridad siempre gana”.

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