Interés

Si el precio es el amor, estoy dispuesto a pagar. Llévelo hasta el último centavo, no se perderá dinero. Al final de la cuenta lo dejo firmado con cariño, para que sepan que en toda esta locura que está viviendo, fue en el amor que encontré mi camino. Pero si no encajas en ningún tema y no te conmueven las noticias que nos rodean, ¿cómo puedes seguir siendo parte de ese mundo? Si la lucha por la vida causa tanto odio e ira, ¿estaría dispuesto a pagar este precio? ¿Qué te mueve, después de todo, si el amor está fuera de discusión?

Cansada

Estoy emocionalmente dañada. Y no es poco. No trabajo como los demás. No me siento como los demás. Tengo miedos. Incluso temores. Ya no me preocupo por nada. Y si siento que no me hará bien, me iré. Bueno, hacer eso es más fácil que quedarse y luchar. No tengo más poderes. Estoy cansada.

Poesía

La única carta que me escribiste,
te la tuve que pedir
porque supongo que sin amor
no te nace escribir.
La única carta que te pedí,
yo ya sabía para qué la quería,
se estaba descascarando nuestra compañía
porque ya estabas floreciendo en otros jardines,
aún así, me escribiste,
olvidaste que fuimos pasado
y que no podía ser,
por un momento volvimos
y por el otro, ya fue.

Lo quiero

A mí me gusta la clase de amor en que das sin cuestionar porque crees que la persona lo merece, porque sientes que lo merece y te hace feliz hacerlo. La clase de amor en que sientes y no te limitas, en que quieres, amas y te enamoras sin ataduras y sin pensar más allá. Me gusta la clase de amor que yo no puedo dar y que quizás, tampoco exista.

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar